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Una vez extraidos, los injertos se mantienen en cuarentena, a –4ºC, bajo estrictas normas de asepsia, hasta que se tienen resultados definitivos de cultivos y de pruebas serológicas. Cuando se cuenta con el “visto bueno” de seguridad, el Jefe de Proceso supervisa la fase de limpieza y corte de los injertos (Figura 1).
Figura 1. Limpieza y corte de los injertos.

La limpieza de los injertos se realiza de nuevo en condiciones asépticas, en un ambiente estéril de aire clase 10. A la izquierda se aprecia la remoción cuidadosa de los tejidos blandos. También se realiza una remoción completa, con técnicas que incluyen centrifugado de todo el contenido hemático de los injertos. A la derecha se aprecian unos injertos limpios y cortados (injertos tricorticales, tendón de aquiles, hueso-tendón-hueso para reconstrucción de ligamentos cruzados y cabezas femorales), listos para empacar y congelar o para liofilizar.
Antes de la fase de empaque y congelación o de liofilización y empaque, los injertos son cultivados de nuevo, para asegurar su esterilidad.
Como se aprecia, el proceso de los injertos en nuestro Banco, se centra en una estricta selección de los donantes y en un manejo de este y de los injertos en condiciones estériles. No somos partidarias de procesos de esterilización secundaria (radiación), que como se mencionó, afectan la biomecánica de los tejidos osteomusculares. |